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AACDKulli – ESPAÑA

ASOCIACIÓN DE APOYO A LA COOPERACION DEL DESARROLLO KULLI
(AACDKulli)
ESPAÑA

AACD KULLI somos una asociación Española inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones 612152. Esta asociación ha sido creada para apoyar y contribuir a fomentar el desarrollo de proyectos de cooperación al desarrollo en Latinoamérica. Trabajamos en colaboración con la ONGD KULLI, que lleva a cabo sus proyectos en la ciudad de Trujillo (Perú). Nuestro principal objetivo es servir de apoyo a dicha ONGD desde España. Para ello nuestras actividades se centran en promocionar e informar sobre las funciones y actividades de la ONGD KULLI, recaudar fondos económicos y donaciones para la ONGD KULLI, colaborar en la formación del personal interesado en participar en los Proyectos de la ONGD KULLI y promover las relaciones entre los voluntarios y las familias que participan en los proyectos de la ONGD KULLI. 


¿QUIÉNES SOMOS AACDKulli?

Nos consideramos una pequeña gran FAMILIA que luchamos día a día por el desarrollo de los más vulnerables, no creemos en los imposibles porque con el esfuerzo, la perseverancia el trabajo y la ilusión podemos juntos llegar a conseguir grandes cosas. Puedes formar parte de esta familia y contribuyendo con tu granito de arena.

El 100% de mujeres en la junta directiva:

  • CRISTINA GARCÍA – PRESIDENTA. Licenciada en psicología por la universidad de Granada. Con master en psicología clínica, legal y forense por la Universidad Autónoma de Madrid. Con experiencia en intervención psicosocial infanto-juvenil.
  • ANDREA DE DIOS – VICEPRESIDENTA. Técnico superior en imagen por la escuela CEV, Madrid. Primera cocinera de KinoCafe, Barcelona. Años de experiencia como responsable de cocina en servicios de restauración. Desde 2012 implicada en el sector no lucrativo en favor de los más desfavorecidos.
  • EMMA BONSHOMS – SECRETARIA. Diplomada en turismo por la UDG y en Trabajo Social por la Universidad de Oviedo. Actualmente cursando estudios en educación infantil. Con experiencia en el campo de la infancia y la animación.
  • ALERIE GUZMÁN – TESORERA. Licenciada en Biología y licenciada en Bioquímica por la Universidad de Navarra. Doctora en Neurociencias por la Universidad de Cambridge. Investigadora semi-independiente (Research Fellow) en Queen’s University Belfast.
  • RAQUEL DUQUE – VOCAL. Diplomada en Trabajo Social por la UCM. Master en Trabajo Social Comunitario Gestión y Evaluación de Servicios Sociales por la UCM. Más de 7 años de experiencia en el ámbito de entidades no lucrativas.

“Hola me llamo Cristina, un Septiembre comencé la mejor de las experiencias que hasta ahora he podido realizar. Unos meses antes de mi gran experiencia decidí que al finalizar mis estudios, quería crecer, quería conocer y aprender de la cultura, costumbre y de la forma de vida de otro país.

Me dispuse entonces a realizar un voluntariado en la ONGD KULLI en Trujillo (Perú). Mi cuerpo y mente eran un mar de incertidumbre y nerviosismo, envuelta en miles de dudas sobre cómo sería la ONGD, los niños con los que se trabaja, las familias, el lugar, todo para mí era nuevo y a la vez excitante. Ante esta situación, llegó el día de resolver dudas, y todas mis expectativas se vieron sobrepasadas. Yo me había hecho una idea de un voluntariado donde todo lo que yo tenía para enseñar, para aportar lo daría, pero, no pensaba que esto comparado a lo que yo ganaría de esas familias, de esos niños nada podía igualarse o compararse. Mi voluntariado social en la ONGD KULLI estuvo marcado desde su inicio a fin por y para esas familias que no tienen nada pero te ofrecen todo. Me enseñaron que los miedos son las excusas que alimentan la desesperanza, la desgana o la desilusión. La ONGD trabaja con familias del barrio Alto Trujillo, un asentamiento humano que carece de las necesidades básicas de todo ser humano, por la escasez de recursos económicos que tienen. Estas familias a pesar de tener todo en contra, luchan día a día por que el sol vuelva a salir, porque sus ropas están llenas de días oscuros, de penas, de luchas continuas pero sus rostros te invitan a seguir creyendo que algún día sus sueños se convertirán en realidad y el sol brillara más fuerte.

Ante este panorama como ya podéis imaginar, me quede enganchada con el trabajo que la ONGD de forma altruista hace por y para esas familias. Dicho trabajo se compone de tres proyectos, el primero de ellos, es el proyecto Educativo, en él durante un año estos niños que provienen de núcleos familiares sin recursos económicos son acogidos en la escuelita de la ONGD y se les imparte de una forma lúdica y cargada de amor conocimientos básicos de lengua y matemáticas, con el objetivo de conseguir un sustento económico para ellos para financiar sus estudios primarios en colegios estatales el próximo curso. A la vez se trabaja con sus familias (segundo proyecto, proyecto familias), convirtiéndose la ONGD en un apoyo continuado para ellas. Y por último el proyecto de padrinaje. De manera voluntaria puedes elegir ofrecer tu ayuda de una manera continuada, costeando los estudios primarios, convirtiéndote en madrina o padrino del niño o niños a los que desees ayudar. Y os tengo que confesar una cosas, y es que cuando miras a los ojos a uno de ellos te das cuenta de lo que importa de verdad, y entiendes y comprendes que quiere decir la frase “el valor de las miradas”. Porque sus miradas te hacen adicta, de estos pequeños sabios del arte de vivir y valorar la vida, de luchar por ella y por los sueños, y te conviertes en una soñadora y luchadora junto a ellos.

Mi primera vez duro 7 meses, pero no fue la última, regrese un año más tarde a lo que deje siendo un hogar y una familia. Y cuento las horas para regresar. Y desde aquí estoy segura que puedo ayudar y seguir aportando a pesar de los kilómetros que nos separan.”

“Hacía frío a comienzos de 2012, yo había terminado mis estudios y no sabía cual era el siguiente paso. Mi familia me sugirió un voluntariado y Perú parecía el destino perfecto, pero no acerté. Elegí una ONG ya desmantelada. Sí, existen, pero de todo se aprende. Igualmente mi ilusión y fuerza hicieron que aguantase más de un mes en una mala ONG mientras buscaba otro lugar donde poder colaborar.

Y encontré ONGD Kulli, yo ya no era nueva, sabía que preguntar. Con un solo mensaje desde Trujillo me presenté allí. Sabía que era un buen sitio. Ahora cada vez que miro el móvil y veo un mensaje con mil preguntas de algún futuro voluntario, me desbordan las sonrisas y respuestas.

Recuerdo como me temblaban las rodillas al abrir por primera vez la puerta de la escuela, una vez que la atravesé, todo se calmó. Eran treinta niños ruidosos y preguntones, con ganas de aprender; y supongo que eso me hizo ser consciente de cual era mi pequeña misión, enseñarles lo que la cultura y el dinero les niega, una vida académica.

Han pasado varios años, el proyecto y los niños han crecido, nosotros también. Cada año más estables, más fuertes y con la misma ilusión.

Con la colaboración de voluntarios, familias y amigos el adobe se convirtió en escuela, que es donde se guarda el saber y el cuidado del futuro, ese que no se detiene.

Han pasado varios años, no he podido faltar ni uno de ellos a mi cita con el compromiso de sentarme frente a mis pequeños desdentados a enseñar, a aprender.

Ahora el compromiso es aún mayor, conseguir vínculos de apoyo en nuestra casa, por ello creamos AACDKulli con el fin de conseguir mantener y mejorar un proyecto del que se nutren decenas de niños y sus familias.”
Fdo: la profesorita Andrea

“Una experiencia de las que te marcan para el resto de la vida, quizá podría ser un buen título que describiera mi experiencia en Kulli. Las pisadas en la arena, el sol en la cara y las sonrisas de los niños. Esos pequeños desdentados bajitos que te roban el corazón nada más conocerlos. Ellos que llegan con su experiencia familiar a cuestas, a menudo con difíciles situaciones de abandono, carencias, malos tratos… Ellos que suelen llegar acompañados de sus mamás, esas mujeres fuertes que aguantan y luchan contra viento y marea, peleando para que no se les caiga el adobe encima y para disponer de comida para todos sus enanos.
Poder ayudar a esos niños con un pequeño gesto voluntario, proporcionándoles el derecho a la educación que ya debieran tener sólo por el hecho de ser niños. Y no sólo es lo que uno les puede aportar, sino también todo lo que ellos te aportan. Cada sonrisa se queda impregnada en la piel y permanece ahí aun con el paso del tiempo.”

“Hola me llamo Alerie y mi aventura comenzó un 3 de enero; no sabía lo que me iba a encontrar ni lo que podía esperar, pero lo cierto es que cualquier idea o expectativa que tenía al llegar a Trujillo fue superada con creces.

Partí el viaje habiendo terminado una etapa importante en mi vida, después de años dedicada a mi doctorado y tras haberlo terminado, necesitaba hacer algo diferente, conocer otros países y otras culturas y reafirmarme en esa creencia mía tan arraigada, de que un mundo mejor es posible. Tras cuatro años preocupada por mi vida y por mis experimentos, quería recuperar la perspectiva y ayudar a aquellas personas en una situación menos privilegiada que la mía, por lo que decidí, dentro de mi viaje por Sudamérica, realizar un periodo de voluntariado.

Aún recuerdo las horas en frente de la pantalla del ordenador, tratando de buscar organizaciones que realizaran trabajos que me interesaran y que captaran mi atención. La verdad es que fue una decisión difícil, muchos tipos de voluntariado y muchas organizaciones, que al parecer realizaban labores loables en rincones remotos. Pero ahí, en medio de tantas otras, apareció ONGDKulli. Recuerdo que me llamo la atención por su sencillez, por su franqueza y por la claridad de sus objetivos. Me puse en contacto con Raquel, quién con suma paciencia me fue explicando todo aquello que realizaban y respondiendo a mis miles de dudas y preguntas, pero al final, como por impulso decidí que ese era mi lugar y organicé todo para pasar el mes de enero de 2015 en Trujillo, como voluntaria de la ONDKulli.

Llegué el 3 de enero a Trujillo y la acogida en la casa fue increíble. En ella se encontraban ya tres voluntarias, que llevaban varios meses en la ONG y junto con Raquel me hicieron sentir como en casa. Recuerdo que me sorprendió su alegría, su fuerza y la ilusión con la que hablaban de los niños y las diferentes familias que integraban el proyecto y por supuesto esa ilusión resultó contagiosa. Me fueron relatando sus vivencias y sus experiencias como voluntarias, así como las historias de las diferentes familias del Alto. Interesada, tomaba nota de todo aquello de lo que podía, para poder implicarme al máximo en ese mes de voluntaria; mes que en un inicio pensaba que era suficiente, pero pronto me di cuenta de que aquella casa era un lugar mágico, donde el tiempo es lo menos importante, puesto que independientemente del tiempo que se esté allí, nunca es suficiente.

En un mes en el Alto Trujillo aprendí cosas que me llevaría una vida haber aprendido en mi burbuja europea de la cual tanto disfruto. La arena en los pies, el sol en la cara, nada de asfalto, el agua cargado en cubos y mucho color morado, que en el Alto Trujillo es símbolo de esperanza. Se abre la puerta de una escuela y el silencio se convierte en sonrisas, en amor, en abrazos y cariño. Niños q no tienen nada, te lo dan todo, y de verdad q puedo asegurar que ellos me dieron mucho más a mí, de lo que jamás yo podré devolverles a ellos. Abrazos que te devuelven el alma al cuerpo, la sonrisa perdida y las ganas de seguir luchando, por ellos, por sus madres, porque un mundo justo puede hacerse realidad.

ONGD Kulli es un barco, en cuyo timón encontramos dos capitanes, Raquel y Francisco, difíciles de describir con pocas palabras: bondad, generosidad, honradez, inocencia, capacidad de lucha, superación y sacrificio. Pocas personas me han inspirado tanto como vosotros, transmitiendo cercanía, justicia y ganas de cambiar el mundo, para que sea un lugar mejor.

Han pasado ya un par de años desde que tuve la fortuna de pasar ese mes de de voluntaria con vosotros, sin embargo, no hay día en que no me acuerde del tiempo en el Alto Trujillo. No hay día que no me acuerde de nuestros niños y sus familias, de los proyectos, de las risas y los agobios, de las dificultades y las superaciones. Aún colaborando en la distancia con lo poco que se puede, me acuerdo todos los días de vosotros, de lo momentos vividos y me siento afortunada de poder ser parte de esta gran familia. Rememorando al “Principito”, mi tiempo en la ONGD Kulli me hizo recordar que “Lo esencial es invisible a los ojos” y que merece la pena luchar por los sueños, que compartidos con esta gran familia siempre son más enriquecedores. Ese sueño compartido, la OND KUlli, me recuerda que grano a grano, un mundo mejor es posible. Muchas gracias por dejarme ser parte de esta gran familia.

Por nosotros, por esos niños y por este sueño compartido que tanta energía de todos necesita, hemos decidido crear en España la AACD Kulli. Una asociación de apoyo a la ONGD Kulli, mediante la cual todas aquellas personas que por su situación personal no puedan ir de voluntarias a Perú, puedan ayudar. Se puede ayudar haciéndose socio y también realizando diversos actos, como carreras solidarias, eventos de cocina, conciertos… La idea es, desde España tratar de colaborar para que este proyecto tan bonito pueda seguir llevándose a cabo.”

“Yo soy Raquel, fundadora de ONGD KULLI en Perú y ahora también de AACD KULLI España. No creo que pueda decir el momento exacto que cambió mi vida para siempre, pero seguramente fue uno o dos segundos después de ver la cara de estos pequeños y sus familias. Es probablemente el instante en el que supe que daría toda mi energía y mi fuerza por darles un camino menos duro, más humano. Después de AÑOS luchando en Trujillo por mejorar su situación, de luchar por cada niño y cada familia, cada pequeño o gran detalle, creo que es el momento de llegar más lejos. Y junto con el resto de fundadoras de AACD KULLI decidimos que si queríamos seguir ayudando debíamos seguir creciendo, por ello hemos fundado AACD KULLI ESPAÑA, porque los sueños pueden seguir creciendo si nos unimos, si unimos nuestras fuerzas. Y este es un pequeño GRAN paso para poder llegar a más familias, para poder hacer sostenibles y duraderos estos proyectos y los que vengan. Porque juntos TODO ES POSIBLE.”